Buscar este blog

17 de noviembre de 2017

CRIANDO PERROS A BIBERÓN

Escribo estas líneas con cautela, con la cautela de a quien ya se le ha muerto una camada a la que intentaba sacar adelante… Pero las escribo, porque aunque desconozco lo que nos espera a la vuelta de la esquina, mi presente ha sido invadido por un maremoto de biberones y leche en polvo…

PATTIE Y SHELMA EMPEZANDO A MIRAR EL MUNDO

Pattie y Shelma aterrizaron el jueves en nuestra casa, son pequeñas y frágiles pero al mismo tiempo robustas y peleonas. Luchan por sus vidas y por eso arremeten con fuerza la una contra la otra en cuanto su pequeño olfato detecta la leche maternizada. Criar perros a biberón es fácil y complicado al mismo tiempo pero sobre todo requiere de tiempo y dedicación.

PATTIE

Pase lo que pase con mis dos fierecillas, resumo las instrucciones a seguir que recogen todos los manuales J

Localización
Los cachorros tienen que estar en un lugar seco y cálido, habitualmente suelen ser acomodados en cajones de madera, cartón o plástico. Es importante que estén aislados y que se mantengan calientes porque sus pequeños cuerpos aún no son capaces de regular la temperatura corporal. Como lecho recomiendan el papel de periódico en tiras por su capacidad de absorción y aislamiento así como su barato coste, pero también pueden ponerse empapadores y toallas u otros tipos de tela para que los pequeños se encuentren bien abrigados. Es necesario también que dispongan de una fuente de calor adicional, esta puede ser una bolsa de agua caliente, una manta eléctrica o similar. Es importante que los cachorros permanezcan tranquilos y que en su emplazamiento no haya corrientes, o sea lugar de paso de personas o animales.

Protocolo de Aislamiento
El aislamiento suele ser el mayor problema cuando acoges a una de estas miniaturas. A diferencia de aquellos cachorros que permanecen con su madre beneficiándose de los anticuerpos que ésta les transmite a través de la leche, el sistema inmunológico de los cachorros huérfanos no tiene defensas para enfrentarse a un medio hostil lleno de bacterias, virus y microorganismos patógenos.
Por este motivo son vulnerables al contacto con otros animales. Si tienes perro o gato y está vacunado y desparasitado, tus animales pueden sin saberlo ser portadores de gérmenes que tumbarían al cachorro más pintado. Además, poner en contacto a las crías con los excrementos de otros animales puede tener un resultado fatal. Esta es la razón por la que cuando acoges a un cachorro menor de tres meses que no ha completado su calendario de vacunación, te piden que evites a toda costa que entre en contacto con otros perros e incluso con el suelo en el exterior de casa. Eso en cachorros que han sido criados naturalmente por sus madres y cuyo desarrollo ha alcanzado ya más de dos meses… Figuraros el resultado combinado en una criatura con días de vida…

Es por eso que se requiere extremar precauciones con los recién nacidos y aislarlos de sus congéneres. También es el principal motivo por el que una protectora no sea el lugar adecuado para su crianza. Los cuidadores además de utilizar guantes, tendrían que cambiar por completo sus vestuarios cada vez que entrasen en la sala en la que se encontrasen los cachorros para intentar maximizar sus posibilidades de supervivencia… La realidad impone por desgracia circunstancias distintas a las idóneas…

Higiene
Hay que extremar la higiene de los cachorros para evitar infecciones y dermatitis, cambiar el lecho de los pequeños no solo diariamente si no cada vez que constatemos que se ha humedecido o se encuentran restos de excrementos. Es muy importante, que los cachorros se mantengan en todo momento, secos y limpios.

Alimentación
A falta de una buena madre, los padrastros y madrastros postizos tendrán que hacerse con leche maternizada específica para perros. Es importante que sea para esta especie y no otras puesto que los porcentajes de proteína y el contenido nutricional varía considerablemente entre distintos animales. Por internet pululan miles de fórmulas caseras… Yo os diría que por favor las rechacéis y os dirijáis al veterinario más cercano a adquirir el alimento adecuado para los cachorros y por supuesto, desechad el clásico un poco de leche de vaca rebajada con agua para que no sea tan fuerte… A ver: que algún animal haya sido tan resistente como para sobrevivir a esa dieta, no quiere decir que sea la adecuada para los cachorros de perro…

Vale, una vez dispones de la leche y del biberón, es importante seguir las pautas indicadas en el fabricante del producto, y diluir la cantidad especificada en agua templada para alimentar a los perros.
Las tomas tienen que administrarse de manera continua en unos horarios que oscilarán entre las dos, las tres y las cuatro horas en función de la edad y desarrollo del perro y sí, las noches están incluidas en estos horarios…

Importante: los cachorros de perro no son bebés humanos por lo que hay que evitar a toda costa alimentarlos como si lo fueran. Es decir, los perros tienen que comer en horizontal, tumbados o ladeados como harían si estuviesen con su madre. No es necesario sacarlos del nido para alimentarlos, y sobre todo es importante no ponerlos boca arriba y semi-inclinados para alimentarlos como si fueran un niño puesto que en esta posición es fácil que la leche pase a los pulmones (esta situación es detectable porque el cachorro expulsará la leche por la nariz) circunstancia que como es obvio pone en peligro su supervivencia y suele requerir la asistencia de un veterinario.

Tras la toma…
Al igual que el sistema inmunológico el sistema digestivo de los cachorros tampoco está desarrollado por lo que no son capaces de activar por sí mismos sus esfínteres. Normalmente la madre se encarga de lamer el vientre y los genitales de cada uno de sus cachorros para que estos hagan sus necesidades. A falta de este servicio maternal, con una toallita o un paño húmedo es preciso masajear a los cachorros para que procedan a evacuar el excedente de leche. Es muy importante que nos encarguemos de este paso en cada una de las tomas. Habitualmente activar sus vejigas es muy sencillo, pues apenas tocarlos los cachorros suelen orinar con facilidad, no ocurre lo mismo con los excrementos para los que suele ser necesario masajearlos con suavidad e insistencia. Sobra decir que hay que extremar la higiene en este aspecto, puesto que los animales no han sido desparasitados y pueden ser portadores de parásitos intestinales los cuáles estaríamos diseminando de no tener cuidado.



Y esto hay que repetirlo hasta la saciedad, mientras cruzas los dedos muy fuerte, para que tus cachorros sean capaces de sobrevivir sin su madre.





15 de noviembre de 2017

PATTIE Y SHELMA

Tengo una muñeca vestida de azul, decía una canción de mi infancia… Ahora en la adultez yo a falta de una, tengo dos muñecas en una toalla verde…

Pues sí, Pattie y Shelma, son dos criaturas que alguien cosificó como objeto y determinó que su vida valía tan poco como para merecer ser arrojadas a la basura nada más nacer…

Pattie y Shelma, junto con sus ocho hermanos (Cuco (macho), Anu (macho), Tula (hembra), Darwin (macho), Panda (hembra), Pilla (hembra), Mica (hembra) y Eirel (macho)), aparecieron un lluvioso martes de noviembre en Cogersa… Claro, una persona muy concienciada con el medio ambiente, las clasificó como basura orgánica y con la misma las depositó en el vertedero regional…


Por suerte para ellos alguien los encontró a tiempo y ahora están repartidos entre cinco casas de acogida que luchan por salvar sus vidas a golpe de biberón.

En la nuestra aterrizaron dos, y con su aspecto de pequeñas larvas, horrorosas y bellas al mismo tiempo, las bautizamos como Pattie y Shelma en homenaje a las televisivas gemelas de los Simpson. Es un poco injusto para ellas lo sé, pero necesitaban añadir un poco de humor en sus vidas.

Ahora, renqueantes y protestonas, se acurrucan en su cajita junto al radiador. Duermen como marmotas y se aceleran como bólidos de fórmula uno en cuanto intuyen el biberón. Son simpáticas y adorables, pero tan frágiles, que el tiempo que transcurre entre toma y toma se convierte en crucial. Nosotros nos acercamos a la caja con miedo a que alguna de ellas, de repente, sin nosotros saberlo haya enfermado.



Su apariencia es tan vulnerable que choca con el ímpetu con el que luchan por engancharse al biberón. Me hacen sonreír cuando las veo patalear frenéticamente por alcanzar el ansiado alimento. En esos momentos le agradezco al hijo de la gran puta que las ha dejado tiradas que me haya regalado estos pequeños instantes de felicidad. Ojalá alguien lo arroje también a él a la cuneta cuando más lo necesite… En fin… La vida sigue, y esperamos que se abra camino en el caso de estos pequeños infelices.



Es tan incierto su futuro como su presente, pero hagámosle una ofrenda al dios de los perros, para que les permita salir adelante.
Chiquitinas, no os preocupéis, nosotros ya os queremos un mundo porque es imposible no hacerlo. Lucharemos por vosotras como leones para que sobreviváis.

¡Ánimo chicas, la vida os está esperando!